Las lavanderías industriales en Chile, particularmente aquellas que prestan servicios al sector de la salud, han intensificado la adopción de estrictos protocolos sanitarios y tecnología avanzada. Esta medida busca asegurar la máxima inocuidad de los textiles hospitalarios, un factor crítico en la prevención de infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS) y en la protección de pacientes y personal médico en todo el país.
La gestión de la ropa en entornos clínicos va más allá de la limpieza convencional. Implica un proceso meticuloso que abarca desde la recolección y clasificación de prendas contaminadas hasta su lavado, desinfección, secado, planchado y empaquetado final. Cada etapa está diseñada para eliminar microorganismos patógenos y evitar la contaminación cruzada, cumpliendo con las exigencias de organismos reguladores nacionales e internacionales.
La Exigencia de los Estándares Sanitarios
El sector de la salud demanda un nivel de higiene que pocas otras industrias requieren. La ropa de cama, sábanas, fundas, uniformes del personal, paños quirúrgicos y otros insumos textiles entran en contacto directo con pacientes, muchos de ellos con sistemas inmunológicos comprometidos, o con heridas abiertas. Una falla en el proceso de lavado y desinfección puede tener consecuencias graves, comprometiendo la seguridad del paciente y la reputación de las instituciones de salud.
Según estimaciones del sector, la ropa de cama y uniformes sanitarios
💬 Comentarios (0)
Deja tu comentario
Sé el primero en comentar este artículo.